Asturias... Paraíso Natural

Ya conocía una pequeña parte de Asturias. Hace más de una década ya me aventuré desde Madrid,  con compañeros de la facultad de Geografía de la "Complu", a un pequeño caserío del interior minero asturiano llamado Boo.  Gracias a Eduardo pude conocer el corazón de la Asturias, la menos turística y pero la más tradicional...

Guardaba buenos recuerdos de ese viaje y quería regresar algún día.

Con la excusa de las vacas y de una promesa que había que saldar con mi hijo mayor, Saúl, me llevé a la familia a recorrer Asturias.

Planeado con tiempo, decidimos quedarnos en Oviedo por ser un punto central desde el cual podríamos desplazarnos sin dificultad.  Y fue todo un acierto.  A cinco minutos caminando del casco histórico de la ciudad y a otros cinco minutos de pillar la autovía a cualquier rumbo..., ideal.





Con una Citroën Jumper de 9 plazas, que más parecía un camión que un coche, nos timoneamos por las carreteras del norte, fueran enormes autovías o por callejuelas estrechas o pistas de montaña .... Toda una experiencia...

Nuestra idea era clara, ver lo máximo posible pero a nuestro ritmo, marcado por Teo y sus 3 "desinquietos" años, que en principio debían limitarlos, pero que en la práctica se portó mejor de lo esperado.

Desde el primer día no perdimos el tiempo y nos fuimos a Galicia... si, si ... a Galicia.  Salí mal orientado, (era el primer día), y tiré por Grado,  hacia el interior, cuando debí coger la autovía del norte, por la costa. Menos mal que paré en una gasolinera, compré un mapa, y pude orientarme hacia Pravia y retomar la A8 cerca de Avilés ....   De ahí todo recto hasta la Praia de Catedrais, o en cristiano, la Playa de las Catedrales. No hubo mucha suerte porque encontramos la marea alta y no se podía caminar por la arena entre los inmensos peñascos roídos por la constante mar (y que por estos lares suele ser muy dura), pero aún así el espectáculo merece la pena...  Me hinché a sacar fotos..., como no puede ser de otra forma.




De aquí a Ribadeo y su ría que separa la Comunidad Gallega de la Asturiana, el faro de Tía Pancha (muy canario), almorzamos y seguimos bordeando la costa y parando en pueblitos marineros a cual más pintoresco...  como Luarca, por ejemplo, y es que en todos había rincones que retratar... y no me refiero a los típicos que se ven en las postales, sino a espacios costumbristas y del día a día tan diferentes al que vivimos por La Palma.




Llegamos de noche y cansados a Joviedo... para ser el primer día no lo habíamos hecho nada mal...

Al día siguiente había que conocer la capital Vetusta y patearla ... y si algo destaco por encima de la arquitectura de las edificaciones civiles y religiosas, de lo bien que se come y se bebe, de la amabilidad de sus gentes...  era la limpieza de sus calles...  Me sorprendió gratamente, es otra cultura, nos queda mucho a los del sur ..., no veías un papel en el suelo, ni la caca de los miles de perros que paseaban, (los duelos bolsita en mano la recogían), los contenedores de basura los repartían a las ocho de la tarde y se los llevaban de madrugada...   Vamos que se podía comer en las aceras...




Continuamos desventuras por las costas del oriente asturiano, si bien, aprovechamos para hacer escala en el Museo Jurásico de Asturias (Muja), de Colunga, totalmente recomendable para adultos y pequeños... Ya es difícil en esos parajes pero nos hizo una mañana espectacular ... y los niños pudieron disfrutar de las réplicas a tamaño "real", de los Dinos, en una gran planicie verde en la que podían correr sin peligro.  A 5 kilómetros estaba el pueblo de la famosa serie de Antena 3 del Doctor Mateo, Lastres, y para allá que nos fuimos... Visto en la serie, visto en la realidad...  es muy bonito de ver pero no de patear... vaya cuestas y escalones, lo mejor el mirador en la parte alta junto a un merendero con unas vistas de la costa que empequeñecía...



De ahi nos fuimos al Fitu..  y es que es una subida "hipermegasuper" conocida a nivel europeo de coches de competición y no podía dejar de pasar por ella aunque fuera en una mini guagua.  Paramos en lo alto y pronto nos dimos cuenta que los reyes del lugar no son los turistas que por allí deambulábamos sino las Vaques... dueñas y señoras del bosque y de la carretera, que peligro... gracias a los cencerros podías situarlas y saber si se acercaban o alejaban...  pasamos hasta cierto peligro cuando por una pista de tierra entre pinos descendió, cual gacela saltarina, una hermosa vaca "loca" que embistió al asfalto con saña y con suerte para sus patas y para las ruedas y carrocería de cualquier vehículo que circulara en esos momentos...  por suerte, no había tráfico...  Una escena surrealista...

Bajamos a Arriondas y almorzamos en una zona recreativa-deportiva la mar de chula... un enorme espacio verde con mesitas y fogones al lado del río...  y es que Arriondas es la cuna del piragüismo y de las canoas que discurren cauce abajo hacia Ribadesella... el famoso descenso del Sella, que por cierto es ahora en Agosto, con el río escasito de agua.




Descendimos el Sella en la canoa de 9 plazas rumbo a Ribadesella y de ahí a Tazones por una carreterita de aupa... Y de vuelta a Joviedo.

Llegó la hora de subir a los Lagos y madrugamos para llegar tempranito con la furgo hasta arriba de todo. Y lo conseguimos, tras zigzagear por un firme estrecho de los que me encanta (la huesera), de rallye total, si no fuera por las dimensiones del vehículo y las guaguas que me encontraría de frente al bajar a Covadonga....  hubiese sido perfecto.  Una vez arriba un cafelito aguado pero calentito y a patear el Lago Ercina...,  entre ganado de 4 y dos patas, contemplamos extasiados la maravilla de entorno que nos circundaba... las crestas de las montañas aún nevadas a mitad de Julio y un lago de aguas cristalinas y muy frías.... y un prado verde infinito.




Desde una loma se contemplaba los dos lagos (el de menor altitud es el de Enol, famoso por la vuelta ciclista a España, por lo menos para mi), y las vistas simplemente alucinantes, por muchas imágenes previas que hubiese visto, la realidad del momento lo supera.

Bajamos a la Basílica de Covadonga con paradas para afotar cada poco o para esquivar a la guaguas...menos mal que subimos temprano...  porque la cantidad de gente que subía era considerable.

Covadonga me gustó, será porque llevaba una imagen preconcebida que no se ajustaba a la realidad, la Basílica es grandiosa y me impresionaba más cuanto más me alejaba de ella... desde cualquier perspectiva domina majestuosa.  me pareció un sitio poco explotado turísticamente para el número de visitantes que tiene... de ahí que conserve su encanto.

Parada en Cangas de Onís. De las ciudades/pueblos del interior de Asturias es la que más me gustó... Comimos unas buenas fabes para recargar energías y entrar en calor, pateamos la ciudad hasta el puente de la cruz, sobre el río, y luego a Llanes....

Llanes tiene las mejores playas del oriente Asturiano y un caso histórico muy bien conservado, que también pateamos, un puerto deportivo enorme y los cubos de la memoria algo descoloridos pero que le dan una imagen única. 

De regreso de Llanes a Oviedo descubrimos desde la carretera y por casualidad una playa de ensueño... Marcha atrás y a sacar fotos...  pero al ver la belleza del entorno decidimos bajar a la desembocadura del río que moría en la propia playa...  Con la puesta de sol en su apogeo el momento se tornó mágico..  Una chica en solitario haciendo surf en una punta de la playa, un señor mayor en medio del río con su caña de pescar en ristre, una pareja joven paseando a un enorme perro negro, mis peques tirando piedras al río, el sonido del mar, el agua cristalina del rio, ... me podía haber quedado a dormir allí...  No tengo claro el nombre de la playa en cuestión por lo que creo que volveré a averiguarlo algún día...




Otra jornada más ... y nos dirigimos a Castilla y León, perdón, a la independiente León ya que por lo visto en los carteles de circulación hay quien se ve desligado de Castilla...  en todas partes cuecen habas...  En autovía, hora y media, eso si, con peaje de 13 euros !!! incluido. Al atravesar el largo túnel en medio de los Picos de Europa y pasar a la ancha castilla el paisaje se transforma y las llanadas hacen presencia y enseguida la gran urbe ruge.   Nunca pensé que León fuera tan turística y es que la Catedral y sus alrededores atrae a foráneos y propios del lugar, así como a muchísimos caminantes/peregrinos para Santiago de Compostela.

En la Catedral había hora de visita y es que se juntaba una boda tras otra (era Sábado), y nos cuadraba así que a recorrer el barrio Húmedo, famoso por el tapeo y el copeteo, y damos fe de ello.  Vaya ambientazo...




Salimos de León pero decidimos no volver por el peaje sino coger la Nacional y luego varias comarcales destino Riaño y su afamado embalse...  Atravesamos decenas de pueblos y la mayoría de ellos de no más de 10 casas, vimos muchos campanarios con cigueñas, y paisajes que ganaban en belleza a medida que nos adentrábamos de nuevo en las estribaciones orientales de los Picos de Europa.  Llegamos a Riaño y, casualidad, se disputaba un Triatlón, me persiguen...  buscamos un lugar con una buena vista, mesas, y a contemplar el paisaje... 




Decido aventurarme por el paso del Puerto de San Isidro caminito de la Cantabria Infinita y tras cada curva el paisaje te atrapa... pero la bajada resulta más larga de la cuenta...  atravesamos Potes, sin pararnos, pero comprobando que es una ciudad, en medio de la nada, dedicada a los deportes de aventura que tan de moda están...  El Desfiladero de los Beyos era muy bello, cierto, pero de más de veinte kilómetros de una carreterita sinuosa y estrecha por momentos... que quitaba el hipo.  Por fin, regresamos a la autovía, tan odiada en otros momentos, y volvemos a entrar en Cantabria (en el desfiladero cada poco cambias de comunidad autónoma...), para ver San Vicente de la Barquera, cuna de Bustamante, y que tiene una ria espectacular que aprovechamos a ver al anochecer...  Otro largo día completado de regreso a Joviedo.




Rumbo a Xixón...  Patear la gran ciudad, desde el paseo marítimo a la altura del acuario hasta el centro urbano pasando por el casco antiguo, y la interminable playa de San Lorenzo, se hace eterno y hay que estar en forma... pero merece la pena.  Me encantó, no la recordaba así cuando la visite desde Mieres años atrás, ha mejorado mucho desde entonces.  Una gran urbe con encanto y que une tradición y modernidad.  Los chicos seguro que guardarán de recuerdo a un perro que saltaba y nadaba tras una pelota en el muelle de Gijón...  y es que vi como se arremolinaba una multitud y pensé que descargaban pescado de un barco de regreso a puerto, pero no, el perro llamaba la atención de todo el que paseaba.  Por supuesto, hay foto de ello, jeje.

Yo flipé cuando encontré una tienda de fotografía especializada, pequeñita pero con toda la munición de Nikon y Canon, dispuesta a entrar en combate... una locura para mis ojos. Lo mejor, que pude hablar en mi lenguaje de afotador compulsivo con los responsables de la tienda y que con un atendimiento exquisito y profesional me contestaban la cascada de preguntas a modo de misiles que les soltaba...  Me hubiese quedado horas allí...  la pena es que los precios no acompañan, ya se sabe que en península los impuestos encarecen más que en Canarias la tecnología...

Otro día más y carretera para Avilés, Luanco, Candás, y al Cabo de Peñas y su Faro lleno de historias sobre tormentas y naufragios que también te cuentan en su centro de visitantes... Un tiburón, un calamar gigante en plena batalla con un cachalote hacen las delicias de los peques...  De ahí para el interior a ver las cuencas mineras de Langreo y Mieres, pasando por esta última hacia Moreda y Boo. Mi memoria flojea al intentar recordar el Pozo minero de San Antonio de hacía muchos años a la actualidad... por donde subíamos a la casita en plena naturaleza de Boo.

En Langreo continuamos hacia el interior para hacer un picnic a la orilla de un río ... y aunque costó lo conseguimos...  ríos hay muchos, a cual más bonito, pero lugares por donde descender a ellos con seguridad para los niños casi no hay...  Fue el almuerzo más especial del viaje. Un paraíso sólo para nosotros, un río de montaña sólo para nuestro disfrute, ... difícil de olvidar.




Este es un resumen....  la verdad, creo que el viaje dió mucho de si ... porque me dejo muchos detalles de lugares y momentos que disfrutamos.


Mas fotos del Viaje:  Galería de Fotos Viaje a ASTURIAS












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